Educación a distancia: la brecha de género y el impacto de la pandemia

Seguramente recuerdas la pandemia y lo que era tomar clases en línea, ¿cierto?, pues como sabes, durante la pandemia de COVID-19, la educación a distancia se convirtió en la norma, ganando popularidad y demostrando sus numerosas ventajas. Sin embargo, es importante destacar que  no todos los estudiantes pudieron beneficiarse igualmente de esta modalidad, por ejemplo, te invito a que pensemos en aquellas personas que pertenecen a grupos históricamente vulnerados, como las personas con bajos ingresos, discapacidad, comunidades indígenas e hijos de migrantes, quienes  enfrentaron desafíos desproporcionados.

Si bien, se han hecho estudios sobre el impacto de la educación a distancia en la educación básica, se sigue indagado sobre cómo esta modalidad afecta a los estudiantes universitarios, particularmente abordándolo desde el enfoque de género.

Con la finalidad de arrojar luz sobre este tema, un reciente estudio encuestó a 1,206 mujeres estudiantes de licenciatura, considerando si se encontraban en contextos rurales y urbanos, examinando sus experiencias con la educación a distancia durante el confinamiento, es decir, un estudio retrospectivo ¿interesante, verdad?

Los resultados fueron reveladores, ya que encontraron que dependiendo del contexto de las participantes se valoran cosas sumamente distintas, por ejemplo, las mujeres de áreas urbanas valoraban más el diseño de tareas y estrategias, así como el diseño instruccional; mientras que, las mujeres de áreas rurales demandaban una mayor atención de sus tutores. En ambos contextos, las participantes carecían de experiencia previa en cursos en línea y de espacios adecuados para el aprendizaje a distancia.

Estas disparidades nos revelan la necesidad urgente de más investigación y de implementar acciones específicas para reducir la brecha de género en la educación a distancia. Es fundamental desarrollar estrategias que consideren las necesidades y contextos específicos de las mujeres en diferentes entornos para asegurar que todas tengan igual oportunidad de éxito académico.

¿Qué podemos reflexionar al respecto? Pues bueno, si bien, la educación a distancia tiene el potencial de democratizar el acceso a la educación superior, es crucial abordar las desigualdades que persisten para garantizar que todos los estudiantes, independientemente de su género o contexto socioeconómico, puedan beneficiarse plenamente de esta modalidad. 🌐🎓👩‍💻

A continuación, te comparto la información del artículo para que la puedas revisar:

Cisneros-Cohernour, E. J.; Domínguez Castillo, J. G. y Vázquez Carrillo, I. S. (2024). Mujeres y educación superior a distancia: experiencias rurales y urbanas en la pospandemia. Apertura, 16(1), 56-71.

Fuente de la imagen:
Copilot Designer (2024, 15 de junio. Imagen generada por IA. Una balanza desequilibrada

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