En los últimos años, la inteligencia artificial (IA) ha entrado con fuerza en todos los niveles educativos, pero uno de los retos más interesantes aparece en la educación preescolar: ¿cómo integrar estas tecnologías sin perder elementos esenciales del aprendizaje infantil como el juego, la creatividad y la exploración? Un estudio analizó 60 escenarios educativos diseñados por maestras y maestros de preescolar en Grecia, quienes participaron en un programa nacional de formación sobre el uso pedagógico de la IA. La pregunta central era clara: ¿puede la IA enriquecer las experiencias de aprendizaje de los niños más pequeños sin sustituir lo que hace única a la educación inicial?
Para responderla, los investigadores utilizaron dos marcos: la teoría de multialfabetismos y el enfoque de Learning by Design, que propone cuatro procesos clave del aprendizaje: experimentar, conceptualizar, analizar y aplicar. Los hallazgos muestran que la IA puede ser una herramienta poderosa siempre que se incorpore con intención pedagógica. En los escenarios analizados, los docentes usaron herramientas como generadores de historias, creadores de imágenes, videos, juegos interactivos y plataformas colaborativas para conectar lo que los niños ya saben con experiencias nuevas y estimulantes; por ejemplo, explorar microorganismos mediante simulaciones, crear relatos digitales sobre las estaciones del año o comparar dibujos hechos por los niños con imágenes generadas por IA.
Uno de los descubrimientos más valiosos del estudio es que la IA puede fortalecer la creatividad y la participación infantil, no reemplazarla. Las mejores prácticas observadas mostraban a los niños creando historias, comparando sus producciones con las de la IA, discutiendo qué era realista, qué era imaginado y por qué. Esto no solo desarrolla habilidades cognitivas, sino que también fomenta las primeras formas de pensamiento crítico, enseñándoles a observar, dudar, comparar y reflexionar desde una edad temprana.
El estudio también identifica desafíos: aunque muchos escenarios lograban promover la curiosidad y la creación, el pensamiento crítico y la reflexión ética sobre la IA aparecían con poca frecuencia. Es decir, aún falta apoyar a los docentes para que los niños no solo usen estas herramientas, sino que aprendan a preguntarse cómo funcionan, qué pueden o no pueden hacer, y qué tan confiables son sus resultados. Aun así, el trabajo concluye con un mensaje esperanzador: con una planificación cuidadosa, la IA puede enriquecer los ambientes preescolares, fortalecer la expresión multimodal y abrir la puerta a experiencias más inclusivas, sensibles a la cultura y centradas en la agencia infantil.
No dudes en revisar la investigación, completa, acá te dejo los datos para su consulta:
Katsampoxaki-Hodgetts, K., Kotsidis, K., Papadakis, S., & Anastasiades, P. (2025). Reimagining preschool pedagogy: AI-enhanced teaching through multiliteracies-informed curriculum innovation. Science and technology education: Expectations and experiences. 104–119. Scientia Socialis Press.
Fuente de la imagen:
Gemini. (2026). Pedagogía preescolar reimaginada: Innovación curricular e IA mediante multialfabetismos [Imagen generada por IA]. Google AI.
